No aceleremos las cosas
"No tengo prisa",
Me dice tu boca, me dicen  tus ojos.
Freno,
Y yo,
A mi ritmo,
Tropiezo, resbalo,
Y caigo rendido.

Espero,
No espero nada,
Y sin embargo
Estoy confundido,
Pactamos un amor sin miedos,
Y lo cumplimos.

Y entonces,
¿Cómo se mide la energía necesaria de la valentía?
¿Con qué intensidad se regulan las tempestades de la melancolía?

No comprendo la pasión calmada,
La esperanza sin sueños utópicos,
La admiración sin fascinación,
Sin éxtasis, sin asombro,
Sin signos de exclamación.

Lo siento,
Me percibo inquieto,
Me reconozco escéptico.

No concibo el deseo sin locura,
El afecto indiferente,
Las caricias a medias,
El amor sin entrega,
La entrega sin amor.

La entrega no es sinónimo de renuncia.
Jamás me olvido de mí mismo,
Me entrego,
Porque así reconozco mi capacidad:
De amar,
De recibir calor.

Soy tuyo,
Me desbordo con cada beso,
En cada mirada,
Y no dejo de ser mío,
Y no por eso descuido a mi corazón.
Todo lo contrario,
Lo que doy, es fruto de sanación,
De vidas pasadas,
De aprendizajes,
De experiencias amadas,

Y también de dolor.

Fotografía: Archivo propio




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