No reprocharé tu silencio, Lo respeto. Quizá es sólo el eco que resuena en la pared de mis propios miedos. No intentaré borrar tu nombre de mi pasado, Lo honro. Porque este que soy, no era, Y ese que fui, ya no soy. Dolorosa metamorfosis, Que suavemente desgarras el alma que se aferra a este cuerpo, Y después de arrancar hasta el último pedazo de piel, Tan solo encuentro el eterno reflejo de mí mismo. Soy otro, soy nuevo, Pero no miento, Me reconstruyo con los restos que recojo del camino. Agradezco tu voz, tu escucha, tu compañía, Y me disculpo por la fragilidad de mis palabras Y la soledad de mis olvidos. La Metamorfosis de Narciso - Salvador Dalí. (Tate Museum)