No escuches mi silencio
Mis pasos lejos,
El eterno tono seco que no logro callar.

No escuches lo que no te digo
Lo que sin motivo corta tu inspiración
Y edifica la barrera que rodea mi andar.

Podrás pensar que me he traicionado,
Que por fin el monstruo mudo que vive en mí,
Ha logrado desaparecer mis palabras,
Y en mis lágrimas  me he ahogado.

No son mis omisiones reflejo de mi corazón.

Pero soy culpable de todo,
Víctima y victimario, los dos completan el dolor.

Lo que más me lastima es no poderte escuchar,
Y entonces el monstruo mudo es también sordo y además,
Tiene ojos de murciélago, cegados por  la caída casi mortal.

Mujer-viento,
No me dejes ir, aunque ya esté  huyendo.
No te quedes en el ojo del huracán,
Y si es necesario, ¡que las tormentas destruyan el lugar!

Cuando todo calme,  si logramos entender el derrumbe,
Mujer-maestra, aprenderemos a perdonar.


Arte: "Bear Gurdian" - Ted's Little Dream

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